Check and Balance

Posted on 4, junio, 2006

0


Por Cecilia Gonzalez Michalak

Check and Balance es el término que se usa para designar la relación que tienen el Poder Ejecutivo, el Legislativo y el Judicial en un sistema político. Este sistema de balance entre poderes hace posible que ningún poder abuse de sus facultades obteniendo más de las debidas.

Un ejemplo de los aspectos que toca este sistema es cuando los secretarios de estado tienen que rendirle informes al Congreso sobre sus labores. Al saber de igual forma que la administración pública será centralizada y paraestatal, el Congreso puede integrar comisiones que investigarán el funcionamiento de Paraestatales, como lo son Petróleos Mexicanos (PEMEX), Nacional Financiera, Compañía de Luz y Fuerza del Centro, entre otros.

El Check and Balance se aplica de la misma manera en tiempos de guerra. El Congreso de la Unión podrá declarar la guerra en vista de los datos que le de el Ejecutivo, y éste a su vez lo podrá hacer con previa Ley del Congreso. Esto evita que las figuras políticas que sean viscerales controlen sus impulsos ante naciones “enemigas”, siguiendo así la Doctrina Estrada para defender la soberanía de dichas naciones.

Un control que tendría también el Poder Legislativo sobre el Ejecutivo es cuando el puesto presidencial se queda vacío. Dependiendo de cuántos años falten para las próximas elecciones y de si el Congreso está en sesiones o no, se designaría un presidente provisional o uno interino, para ya luego votar al nuevo presidente.

El Check and Balance más importante es en materia de ley. Está contemplado en los artículos 71 y 72 constitucionales que para llevar un proceso legislativo se debe tener primero una iniciativa de ley, que compete al Presidente de la República, a diputados y senadores, y a las legislaturas de los estados. Una vez aprobado, el proyecto de ley es remitido al Poder Ejecutivo para su revisión, si éste considera que merece su decisión positiva, entones la sanciona. El Ejecutivo puede rechazarlo mediante el derecho de veto. Éste no es un poder absoluto sobre los diputados y los senadores, ya que en caso de ser vetado un proyecto de ley se devuelve a la Cámara de origen para su revisión.

Si la Cámara insiste en el proyecto original, se vota y si está a favor la mayoría calificada, entonces pasará a la Cámara revisora. De nuevo se votará, y si es aceptada por las dos terceras partes, el Ejecutivo tendrá que aceptarla y publicarla luego en el Diario Oficial de la Nación. La minoría parlamentaria puede promover la acción de inconstitucionalidad contra alguna ley aprobada por el Legislativo y publicada por el Ejecutivo en caso de que la misma vaya en contra de nuestra Constitución.

Siguiendo en materia de ley, la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) no se queda atrás. Controla al Legislativo constituyéndose en interprete y creador de ley con las jurisprudencias. Otra de las funciones de Check and Balance que tiene la SCJN es controlar al Ejecutivo por medio de la revisión de sus actos y cuando es necesario, dejarlos sin efecto.

En una democracia conformada por tres poderes ideados por Montesquieu, el Check and Balance permitirá el equilibrio de los poderes, aunque en el caso de México, el Ejecutivo sea el más mermado.